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8 de febrero de 2012: RENÉ GOSCINNY & ALBERT UDERZO

Reunidos: Isabel, Lali, Toñi, Sara, Rosa, Maite, María José, Seve, Luis, Eugenio, Pepe, Carmen, Pilar, Mercedes y Valentín.

Isabel abre la sesión leyendo la biografía de Goscinny, de la que destaca que perteneció a una familia de judíos ucranianos; que vivió en Buenos Aires y Nueva York antes y después de la Segunda Guerra Mundial, y en París durante la misma y a partir de 1951; que comenzó su carrera como ilustrador y luego se convirtió en guionista de éxito, encontrando su mejor acomodo en la famosa revista Pilote; que el fenómeno Astérix le otorgó fama mundial, pero no fue el único personaje que le dio notoriedad, pues ahí están Lucky LukeIznogud para demostrarlo, así como otros muchos proyectos que afrontó, como una ópera en sus últimos años de vida; que se han editado esbozos de sus guiones inéditos hasta veinte años después de su muerte y, finalmente, que su hija Anne patrocina un Premio al mejor historietista que lleva el nombre de su padre, en asociación con el Festival del cómic de Angulema. Respecto a Albert Uderzo, Isabel también da trazos de su biografía: vivió durante un tiempo en Bretaña, tierra que amaba y le inspiró la situación geográfica de la aldea irreductible; que conoció a Goscinny cuando éste desembarcó en París en 1951, y que tras la muerte de su compañero continuó haciendo comics de Astérix. Finalmente, Isabel lee un fragmento extraído de Internet sobre la continuidad de Astérix tras la muerte de Goscinny y hace mención a una página web donde se muestran fotos de famosos que han servido de modelo a los personajes de la serie, entre los que destacan Sean Connery y el Gordo y el Flaco.

Sara ha leído un poco de un cómic del galo más popular, y ha visto alguna de las películas basada en la serie. Dice que es un género que no le gusta, que no le atrae y al que no puede dedicar su atención lectora, pues no consigue conectarse. Lee la famosa introducción que aparece al principio de todos los álbumes y señala que estas historietas están situadas en el año 50 antes de Cristo, durante la conquista de la Galia por las tropas romanas.

Rosa dice que el de Astérix es uno de esos casos en los que el personaje que supera con creces a su autor. Señala que hay un Diccionario dedicado a la serie y de ésta destaca: el ingenio del autor para los nombres, los diálogos cómicos (dice que Goscinny no se consideraba escritor o guionista sino cómico… de cómic) y la psicología de los personajes, que son un grupo de personas normales enfrentados a todo un Imperio militar. También destaca Rosa que, a nivel infantil, los guiones de Astérix introducen nociones básicas sobre Historia y Mitología; Isabel indica que Goscinny dice en una entrevista que él piensa en los niños cuando escribe, aunque luego sus comics gusten a los adultos. Rosa menciona otros personajes de Goscinny, como el Pequeño Nicolás (del que también hay película): son una serie de relatos en primera persona donde se destaca el punto de vista de un niño, al modo de nuestro Manolito Gafotas; Isabel se pregunta si estos comics y relatos los leerán hoy los niños, a lo que Rosa indica que el Pequeño Nicolás es lectura preceptiva en muchos colegios; señala Toñi que los comics de Astérix son susceptibles de ser coleccionados, cosa que muchas personas, niños y no tan niños, hacen.

Maite ha leído algunos datos biográficos a través de Internet y menciona la influencia que han ejercido los comics de Astérix en varias generaciones (indica que sus hijos los coleccionaron); destaca la capacidad de trabajo de Goscinny, y su apariencia de persona feliz (de satisfacción, dice Rosa). Dice que Goscinny tuvo unos comienzos muy duros, teniendo que emplearse en talleres tras la muerte de su madre (indica Pilar que esta desaparición le marcó particularmente), pero que finalmente su talento pudo florecer. Maite concluye afirmando que ella se ha perdido el mundo de los comics y que le gustaría leer el Pequeño Nicolás.

María José se confiesa apasionada lectora de Astérix, y también dice que le encanta Iznogud; ha releído Astérix en Hispania. Subraya que en todos los comics de la serie hay referencias al país donde viajan los protagonistas, alusiones a su historia, su geografía y su cultura, lo que demuestra que Goscinny se documentaba concienzudamente para escribir los guiones; en concreto, de Astérix en Hispania María José destaca la aparición de “godos veraneantes”.

Seve ha leído Los amiguetes del pequeño Nicolás, que le ha resultado muy divertido, plagado de anécdotas sobre los años de colegio. Los protagonistas tienen entre seis y ocho años, y abundan las bromas, los motes y demás cosas de niños. Este libro en concreto trata de la llegada de un nuevo alumno, a quien todos señalan como firme competidor para el alumno que detenta el envidiado puesto de preferido de la maestra, porque, al igual que éste, tiene gafas (queda racionalizado que el uso de gafas supone inteligencia porque se “ve mejor”); sin embargo, el alumno nuevo, pese a tener gafas, no es muy listo y termina convertido en un simple soplón, perdiendo su credibilidad ante el resto de la clase.

Luis dice que tuvo que leer algún cómic por recomendación de un amigo, y que, gracias al ejemplo de éste, supo que la lectura de comics puede acarrear un serio problema: perder interés por la lectura (tras perder su afición a los comics, su amigo no volvió a leer nunca más un libro). Indica además que las ilustraciones de Uderzo son muy plásticas, lo que lo hace muy atractivo para los adultos; señala Pilar que también lo convierten en algo muy comercial.

Eugenio destaca la cuestión de las publicaciones póstumas de guiones incompletos de Goscinny, lo que considera una falta de respeto hacia los derechos de autor, principalmente porque pueden suponer un desprestigio para el total de su obra. Indica Rosa que eso ha sido una responsabilidad de sus herederos, y Pilar deja constancia de la reivindicación que en vida realizó Goscinny de los derechos del autor frente a la industria editorial, mediante un manifiesto que también firmaron Uderzo y otros autores; supone Eugenio que debió de ser la respuesta de los autores a la producción y comercialización de una película de animación sobre Astérix que se realizó en el año 1967 sin el consentimiento de aquellos.

Pepe comenta que Goscinny le parece un hombre muy habilidoso que hubiera triunfado en lo que se hubiese propuesto, y acerca del éxito de sus personajes deduce que ha tenido gente a su alrededor que ha sabido sacar provecho comercial de su talento. Considera que apenas aportó a nivel literario, pero ha sido un creador de personajes de hondo calado.

Carmen no ha leído ningún libro, sólo algunos datos biográficos que consiguió a través de Internet y de los cuales tomó nota manuscrita, que cede a Pepe para que éste lea.

Pilar no había leído nunca un cómic, y lo ha intentado esta vez y le ha costado mucho. Destaca del mundo de Astérix que los franceses reivindican con éxito su propia cultura (son muy chauvinistas, dice Laly), y lamenta Pilar que en España no se haga habitualmente (cree Eugenio que ello es consecuencia de la politización de todo acto cultural en nuestro país); indica Pilar algunos guiños de Goscinny a su propia vida, como el hecho de que los pantalones de Obélix lleven los colores del equipo de fútbol argentino favorito del autor, y también subraya, como comentó María José, que en sus guiones haya tan directas alusiones a los lugares que visitan los protagonistas: en el caso de Astérix en Hispania, la aparición de un Don Quijote, la Semana Santa, el flamenco y los toros. Acerca de Uderzo, Pilar indica que su hija Silvie, tras la venta por su padre de parte de los derechos de edición de la serie, se enfadó con él, afirmando públicamente que había abierto las puertas de la irreductible aldea gala al Imperio. Comenta Pepe que algunos datos pseudohistóricos de Astérix pueden dar lugar a confusión, como el hecho de que durante la época de la Guerra de las Galias, el sistema político de Roma aún no era el Imperio, sino la República.

Mercedes ha leído Astérix en Hispania; le ha parecido muy gracioso (destaca los nombres de los personajes y que Obélix sea repartidor de menhires), pero no lo ha terminado. Dice Mercedes que ella prefiere los comics españoles, tales como Zipi y Zape, Mortadelo, Pepe Gotera y Otilio, Carpanta, etc., aunque se hayan considerado menos cultos que Astérix; indica Luis que el Guerrero del Antifaz contenía muchas referencias culturales. Rosa incide en el mérito de Astérix por su elevado número de ventas.

Valentín dice que Astérix le gusta, que los nombres le parecen geniales; indica las últimas películas realizadas sobre la serie, que cuentan con la intervención de actores muy conocidos. Valentín lee algunos fragmentos sacados de Internet sobre diversas polémicas en torno a la serie: que el cincuenta aniversario haya sido empañado por algunas decisiones de Uderzo, que la editora francesa eliminara de una versión española el nombre de Chiquito de la Calzada por considerar que enturbiaba el nivel intelectual del cómic, y que haya habido denuncias a empresas informáticas alemanas por utilizar nombres terminados en -ix. Finalmente, Valentín se muestra partidario de Forges; por su parte, Isabel reclama su admiración por El Roto.

Laly ha leído Astérix en francés, pero confiesa que aun así no le coge la chispa. Dice Laly que no conecta con el humor galo, y que además le parece una cultura excesivamente chauvinista; considera que los franceses venden muy bien lo suyo, lo que no resta importancia y grandeza a su cultura. Concluye sentenciando que los comics de Astérix son más cultos que los nuestros, pero no tan graciosos.

A Toñi le han gustado y entretenido los tres comics de Astérix que ha leído. Dice que le han encantado los dibujos, y que se ha reído mucho con El hijo de Astérix; pero también prefiere a Mortadelo y Filemón. Rosa considera que el éxito comercial, tanto de Astérix como de personajes como los de Disney, se debe a la proyección internacional que en España no se sabe dar a nuestros productos culturales, comenta Isabel que hay que tener en cuenta los caudales de comercialización de que disponen las distintas industrias nacionales. Concluye Toñi diciendo que, después de leer a Foucault, los comics de Astérix han sido un alivio.

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René Goscinny (1926-1977) & Uderzo, Albert (1927-)

 

LOS AUTORES

René Goscinny en Wikipedia

Te echo de menos, René en Obivalderobi

Albert Uderzo en Wikipedia

Entrevista con Albert Uderzo en YouTube

Uderzo en Es muy de cómic

 

Y SU OBRA

El Diccionario de Astérix

Astérix el Galo en ¡Qué buena historia!

Astérix, una visión de su mundillo en Fran Kapilla

Astérix, una creación de Goscinny y Uderzo en CineTele

“Astérix: La Gran Colección”, de Goscinny y Uderzo en Lector Impaciente

Quien matase a Astérix en Crónicas Salemitas

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