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29 de mayo de 2013: Jonathan Swift

Reunidos: Isabel, Lali, Toñi, Pilar G., Seve, Eugenio, Pilar, Mercedes y Valentín.

Comenzamos la sesión degustando unos excelentes roscos artesanales que nos han traído Lali e Isabel de su viaje a Granada con el grupo de los Ciclos Literarios de Juan XXIII, y mientras tanto hablamos de dulces típicos de nuestras regiones; además, Lali nos convoca a visitar la exposición de textos del Taller de Creación Literaria del que es miembro, que en estos momentos se encuentra abierta al público en la sala de la planta baja de la Biblioteca Central de Móstoles.

Isabel abre la sesión leyendo los datos biográficos publicados en El poder de la palabra; destaca que Swift es un escritor angloirlandés quien, haciendo uso de un lenguaje económico y efectivo, satiriza la arrogancia humana; fue secretario de William Temple, con quien tuvo relación hasta 1699, año de la muerte de éste, excepción hecha de un paréntesis provocado por una discusión tras la cual Swft regresó a Irlanda, donde fue se ordenaría sacerdote; de la relación con Temple surgió su obra La batalla entre los libros antiguos y modernos, que es una mofa en torno a la controversia suscitada en aquella época entre partidarios de los autores clásicos grecorromanos y aquellos que valoraban por encima de éstos a sus contemporáneos, en la que Swift, siguiendo a su protector, se pone de parte de los antiguos y ataca con mordacidad el estilo escolástico de sus contrarios. Siguiendo este esquema, en el Cuento de una barrica, que pertenece también a su época bajo la protección de Temple, el autor parodia las disputas religiosas entre católicos y protestantes, lo que puso en duda su ortodoxia religiosa, causó el enfado de la reina Ana y conllevó la pérdida del favor cortesano con que contaba; pero tras la polémica suscitada en torno al mantenimiento de la intervención inglesa en la Guerra de Sucesión española, que respondía a intereses de miembros del partido whig en el Gobierno encabezado por el duque de Marlborough (de quien comenta Eugenio que inspira la canción infantil “Mambrú se fue a la guerra” ), y fue denunciada por Swift en La conducta de los aliados, el autor recuperó su estrella, al propiciar la caída de los whig y la llegada al poder de Robert Harley, quien le puso al mando de The Examiner, periódico afín al Gobierno tory. También menciona Isabel su diario Cartas a Estella, dedicado a Esther Johnson, a quien el autor llamaba Stella, quizás hija no reconocida o quizás sobrina de William Temple, y que fue protegida de Swift hasta la muerte de ella; estas cartas muestran aspectos desconocidos del autor, y junto a la relación que mantuvo con la destinataria hacen sospechar de una boda en secreto entre ambos, acontecimiento cuya noticia, comenta Eugenio, puede proceder de la biografia que escribió poco después Samuel Johnson en sus Vidas de poetas ingleses, donde éste cuenta que un tal Dr. Madden le ha asegurado que esta boda tuvo lugar (página 267); añade Eugenio que ha buscado el tipo de relación que mantuvo Swift con el Dr. Madden, para que éste conociera la celebración de la supuesta boda, y ha encontrado en Internet un fragmento en inglés escrito por el obispo Thomas Percy donde éste asegura que los prejuicios de Samuel Johnson hacia Swift proceden de la información que recibiera aquél del Dr. Madden, quien tendría animaversión hacia el autor porque éste se negó a contribuir a una recaudación que el Dr. Madden efectuó con el objeto de establecer un premio literario entre los alumnos de la Universidad de Dublín. También habla Isabel de Esther Vanhomrigh, conocida como Vanessa, que es la otra mujer en la vida de Swift; Vanessa era hija de un comerciante de Dublín y estuvo toda su vida enamorada del autor, sin ser correspondida por éste. Añade Isabel que Swift fue nombrado deán de la catedral de San Patricio, y comenzó a convertirse en héroe nacional irlandés tras sus escritos reivindicativos Cartas del pañero (donde denuncia la devaluación de la moneda irlandesa por culpa de la corrupción de un empresario inglés encargado de su acuñamiento) y Una humilde propuesta (donde irónicamente propone que se relance la economía irlandesa con la comercialización de los hijos de los pobres como alimento para los ingleses ricos). Finalmente, su obra cumbre será Los viajes de Gulliver, que publicado en principio como anónimo obtuvo un éxito inmediato; en esta obra, Swift se propuso lanzar sus invectivas contra la vanidad y la hipocresía de los hombres de Estado y de la sociedad inglesa, pero tras seis años de composición terminó alcanzando los vicios y carencias de la naturaleza humana en su totalidad; indica Isabel que el primero de los cuatro libros que componen la novela se ha convertido en un clásico imprescindible de la Literatura Infantil, mientras el último es eliminado de muchas versiones juveniles por su excesiva crudeza y la virulencia de su ataque al género humano; a propósito, menciona la misantropía de la cual Swift hace gala en esta obra, y también su misoginia, que se desvelaría en su trato hacia Stella y Vanessa. Concluye comentando que el autor fue enterrado junto a Esther Johnson (Stella) y lee su epitafio.

Isabel ha leído Los viajes de Gulliver y lo define como sátira de género fantástico, que le ha gustado mucho y considera lectura entretenida; compara algunos pasajes con la Utopía de Thomas More, por las descripciones que efectúa sobre las leyes y costumbres de las sociedades que visita, en especial Liliput, y destaca el enterramiento bocabajo de los muertos para que cuando llegue la resurección -dado que para entonces la Tierra se habrá dado la vuelta- puedan salir sin dificultad. Por último, Isabel comenta alguna de las versiones que se han hecho para el cine, en concreto una de años 60 (Los tres mundos de Gulliver) y la última (2010) protagonizada por el actor cómico y músico Jack Black, de quien Isabel recuerda la Escuela de Rock que le hizo célebre.

Eugenio ha leído Cuento de una barrica, también traducido como Cuento de una bañera, y comenta que el título proviene de una estrategia de despiste que utilizaban los marineros cuando alguna ballena o un pez grande se acercaba a las embarcaciones, haciendo peligrar su estabilidad; entonces lanzaban al mar un tonel o bañera grande para distraerlos y alejarlos. Dice que la obra es una especie de alegoría acerca del surgimiento de las religiones cristianas, reflejada en la historia de tres hermanos que reciben sendas casacas como herencia de su padre, y un testamento donde éste les obliga a mantenerlas en el mismo estado de sencillez y humildad en que las reciben; con el tiempo, los tres hermanos a instancias del mayor van reinterpretando el testamento, hasta el extremo de deducir que el padre quiso decir todo lo contrario de lo que literalmente dijo; después, los dos hermanos pequeños abandonan al mayor, y cada uno encauza su relación con su casaca como mejor cree cumplir la voluntad del padre. Respecto a las fuentes que señalan en el autor ciertas tendencia misóginas y misántropas, Eugenio considera que ambas son acusaciones que tratan de embadurnar la lucidez de su obra, ya que no cree que se pueda calificar de misógino a quien protegió a dos mujeres como Stella y Vanessa, lamentó tanto la muerte de la primera y escribió un poema tan sentido cuando murió la segunda (Lali señala que la relación que tuvo con ellas fue un poco rara, idónea para el psicoanálisis, y considera que fue fruto idóneo para el chismorreo entre la gente de su tiempo, como consecuencia de la relevancia alcanzaba por Swift en el Londres donde vivió); respecto a la misantropía, en opinión de Eugenio es el final de Los viajes de Gulliver donde a todas luces se produce una apología de aversión hacia la humanidad, que roza la perversión al sentir el protagonista un rechazo visceral hacia su mujer e hijos, de quienes dice no poder soportar ni el olor ni la presencia, pero Eugenio cree que los últimos párrafos de esta novela, cuando Gulliver se compromete a esforzarse en empezar a recibir gente, y sólo reserva a la soberbia su intransigencia hacia los vicios humanos, abre una puerta a la esperanza; no obstante, piensa Eugenio que su gestión intachable -cree que, de lo contrario, sus retractores se habrían encargado de publicitarlo a los cuatro vientos- como deán de San Patricio durante más de treinta años, que se le considerara héroe nacional por su denuncia de los abusos ingleses sobre la población irlandesa, que legara sus bienes a los pobres y a un manicomio, y que su entierro fuera multitudinario, no parece reflejar con hechos el supuesto odio que Swift habría sentido hacia sus congéneres. Finalmente, considera Eugenio que también se ha tratado de desprestigiar la memoria de Swift diciendo que enloqueció en sus últimos años, pues al parecer su mal presenta más síntomas de demencia senil que de enajenación; añade Lali que se habla de que sufría vértigos y Pilar matiza que sus dolencias pudieran haber sido causadas por un tumor.

Pilar comenta que le ha gustado mucho y le parece muy interesante: un autor inconformista, polemista incansable y algo amargo, quien aseguró que su intención no era divertir al mundo sino atormentarlo; también lo califica de valiente, al haber fustigado la corrupción y la hipocresía. Pilar ha leído Una humilde propuesta y señala que es una sátira -un escrito cuyo objeto es censurar o ridiculizar algo o a alguien- destinada a denunciar la situación de empobrecimiento de la población irlandesa por culpa de la codicia de la burguesía y los latifundistas ingleses: según ha leído Pilar en la introducción de la edición de Traspiés, en 1720 se produjo una grave crisis financiera -que podría ser la primera de la Historia Moderna- a causa de un fiasco de la Compañía de los Mares del Sur, generado en Inglaterra pero que perjudicó sobre todo a Irlanda, y tuvo como consecuencias la falta de moneda y el colapso del comercio, lo que sumado a unos años de sequía generó una hambruna que se prolongó casi una década entre estériles debates de los políticos británicos; la humilde propuesta del autor, imitando el tono de un economista, es que se planifique el consumo de un porcentaje de los hijos de los pobres como alimento para las clases más pudientes, idea que dice haberle surgido de una conversación con un americano. Lee Pilar algunos párrafos en los que se ironiza sobre el provecho que puede sacarse a este plan, tanto por parte de los padres como por la sociedad en general, y comenta que los terratenientes, ya que han devorado a los trabajadores, tienen más derecho que nadie a comerse a sus hijos, y que saldrá una buena crianza de carne si los pobres procrean durante la Cuaresma, ya que en esta época la dieta es rica en pescado; también parodia Swift con efectos emocionales, como el hecho de que las madres tendrán mayor atención hacia sus bebés y que los padres serán más cariñosos con sus mujeres durante el embarazo, “como lo son con el ganado durante la preñez”; el principio científico de la propuesta, sugiere Pilar, proviene de la máxima economicista que afirma que los pobres generan más gastos cuando su pobreza aumenta, de manera que deben contrarrestar este déficit siendo más productivos ahí donde pueden serlo. Indica Pilar que en 1983, en el Teatro de Dublín, el actor Peter O’Toole leyó sin previo aviso un fragmento de esta obra, provocando gran estupor y escándalo entre los asistentes, y comenta que Swift todavía sacude audiencias tras 280 años; señala Mercedes que quizás ahora es un buen momento para repetir una lectura pública similar, y a continuación comentamos las situaciones que en la actualidad en cierta forma se asemejan a la que describe el autor: trabajos duros para la infancia de los países endeudados o mafia de tráfico de órganos, entre otras aberraciones. Por último, desea Pilar hacer mención al ilustrador de esta edición, Sergei Furst, que es británico pero vive en Granada.

Mercedes la leído El beneficio de las ventosidades publicado por Sexto piso, y comenta que, en la misma edición, cohabita otro título de distinto autor (Charles James Fox). Lee algunos fragmentos del libro: una definición de “pedo” y algunos versos que a Valentín le traen a la memoria a Quevedo. Indica Mercedes que ella lo que ha recordado una exposición de Dalí, y comenta que el autor se dirige fundamentalmente a las mujeres y sobre ellas habla constantemente; menciona la armonía musical que surge de la conjunción de diferentes pedos, y que el texto está lleno de nombres inventados con reminiscencia escatológica: Pedohúmedo, Culoinquieto, Mary de los Buenosvientos. Valentín se lanza a nombrar las “cinco o seis especies distintas de pedos” (distintas en peso y olor) y lee sus nombres y definiciones; Pilar comenta que suele suceder en las parejas que hay tensión hasta que alguno de sus miembros rompe el hielo y, finalmente, Seve cuenta el chiste de la furgoneta que era demasiado corta para cubrir totalmente aquel sonido y Toñi narra la anécdota del que salía del portal para cruzarse con un transeunte en el momento menos oportuno.

Acerca de Una humilde propuesta, comenta Valentín que el autor busca prevenir la carga que a los progenitores y al país suponen los recién nacidos, e indica que hay una lista de otros usos que se pueden dar a éstos, como la fabricación de botas y guantes; también señala que de esta forma se evitarán abortos y abandonos, y concluye que la máxima del autor es “ya que nos dáis por todos lados, comednos”. Por otro lado, Valentín destaca la crítica del colonialismo que vierte Swift en su obra, fustigando los valores que Occidente consolidaría durante el siglo XVIII; menciona cierta polémica entre universalismo y relativismo, que vendría a suponer la imposición mediante la violencia por parte de los conquistadores de su “relativo” punto de vista, confundiéndolo como algo “universal”. Indica Valentín que hasta que llegue el siglo XX no se afrontará esta controversia, y que aún no se ha roto la perspectiva anómala.

Lali lee los datos sobre el autor publicados en el Diccionario Garzanti de Literatura, donde destaca que Swift era huérfano de padre y fue a Londres a trabajar como secretario de William Temple tras terminar sus estudios; en 1694 recibe las órdenes religiosas en Irlanda y vuelve a Inglaterra donde comenzará a tener una intensa vida política, social y literaria, dato éste que resalta Lali para corroborar que, a su juicio, el autor ejerció una gran influencia en la capital británica, lo que habría propiciado que su vida privada fuera motivo para la maledicencia; tras convertirse en consejero del tory Harley, la caída del gobierno de éste le habría devuelto a Irlanda, donde comenzó a denunciar los atropellos causados sobre aquella población por los intereses de los hacendados ingleses, que se habían multiplicado tras el regreso de los whig al poder; por último, indica Lali que tras morir Stella, el autor entró en una fase de melancolía y se agudizó su misantropía, rayando en la locura. Acerca de su obra, señala Lali que Cuento de una barrica le cerró las puertas de la Iglesia, impidiendo su ascenso en la jerarquía; respecto a la polémica social que suscitaron sus escritos, destaca Cartas del pañero y, sobre todo, Una humilde propuesta, y pone este último título como el mejor ejemplo del uso de la paradoja, por la imitación del tono de un solemne economista. Sobre el Diario de Stella coloca el acento por la ternura con que se expresa Swift, usando un lenguaje infantil y a veces cifrado, y que en conjunto configura una crónica del Londres de aquella época (subraya Mercedes que esta obra parece muy interesante porque debe de aportar muchos datos autobiográficos). Finalmente, Lali define a Swift como uno de los más grandes satíricos de la literatura inglesa, en cuya obra prolifera la crítica de los valores de su tiempo y sociedad (a la religión y a la ciencia, a la política y a la cultura), hasta el extremo de casi forzar su aniquilamiento; su obra maestra es Los viajes de Gulliver, donde elabora una diatriba sin concesiones ni precedentes hacia el género humano, que denota una cierta personalidad obsesiva y cuyas últimas páginas pueden resultar intolerables para la mayoría de los lectores, dado su nihilismo; pero lo más sorprendente de esta novela es que pueda clasificarse como una sátira cruel y se haya convertido en un irrenunciable clásico infantil.

Toñi ha leído El arte de la mentira política y comenta que describe cuestiones muy similares a las actuales, en las que el principal objetivo de los políticos es engañar al pueblo. Para respaldar irónicamente su teoría, el autor recurre a la ciencia, y explica que la percepción humana depende de dos lados, uno plano y el otro cilíndrico, y que éste segundo es el mentiroso; Toñi comenta que hoy en día esta visión no se sostiene, y que no tiene relación con la impresión que nos da ahora la realidad social. También pone en duda que, como afirma el autor, los políticos traten de hacer creer al pueblo “falsedades saludables” y que con ellas pretendan un buen fin, aunque también se insinúa en el texto que lo que buscan los gobiernos es robarnos a todos el máximo posible, y que inventan mentiras que crecen como bolas de nieve y acaban arrastrándolo todo (al hilo comenta Eugenio que se habla del lanzamiento de pequeños bulos que tratan de medir el grado de credulidad de la población -indica Lali que como el envío de globos sonda al espacio- y también señala Swift el peligro que supone que los propios políticos terminen creyéndose las mentiras que promulgan. Por último comenta Toñi que lo leído en este opúsculo es prácticamente lo mismo que su marido repite todos los días, pero que es cierto que en cualquier asunto del que se converse termina convertido en política, a partir de lo cual abrimos un pequeño debate que concluye Valentín señalando que el único poder efectivo es el financiero y que en nuestro país lo encabeza Emilio Botín.

Pilar G. ha leído Instrucciones a los sirvientes, también editado por Sexto Piso; dice que es una sátira con recomendaciones para los criados en el ejercicio de sus funciones y en el trato hacia sus señores. Lee en voz alta alguna de estas indicaciones, como la destinada al aya que debe cuidar a un niño enfermo, y a la que insta a dar cuanto al niño se le antoje, pues sólo así logrará curarle, siempre y cuando no olvide asegurarse de que el niño no se lo cuente a su madre; también menciona la complicidad existente entre las cocineras y los mayordomos, puestos de acuerdo a la hora de conseguir para su propio solaz unas buenas raciones de vino y comida, en cuya consecución el autor aconseja a ambos que se respeten mutuamente y mantengan firme su alianza. Pilar G. señala que el objeto de este texto es trazar un plan para la supervivencia ante una realidad difícil para quienes carecen de recursos, lo que a Pilar le recuerda la novela picaresca y a Mercedes la película clásica de la comedia española Las que tienen que servir. Por último, resalta Pilar G. la mucha imaginación del autor.

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Swift, Jonathan (1667-1745)

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AUTOR

Jonathan Swift en Wikipedia

Jonathan Swift en El poder de la palabra

Jonathan Swift en Biografías y vidas

Jonathan Swift en Temática cristiana

Biografía de Jonathan Swift [descarga instantánea en documento de texto] en UCM

Vida de Jonathan Swift / Samuel Johnson en Scribd

Swift y la locura del mundo / Fernando Huici en El País

Espíritu Satírico en la novela británica contemporánea / Luis Alberto Lázaro en Biblioteca Digital de la Universidad de Alcalá

OBRAS

Gulliver: viaje a través del tiempo / Lluís Busom en Dialéctica

texto sobre abogados en Los viajes de Gulliver / Jonathan Swift en Juristas UNAM

«Gulliver» y «El Enano» / Mariano Baquero Goyanes en Cervantes Virtual

sobre Cuento de una barrica / Jonathan Swift en Wikipedia

texto de Modesta propuesta / Jonathan Swift (trad. Adriana Arrieta) en Antología (no tan) arbitraria de textos

Desde la «Modesta propuesta» de J. Swift hasta las «Casas de engorde» / Ernesto Garzón Valdés en Cervantes Virtual

Memoirs of Martinus Scriblerus en Ser y Humano

El patriota hibernés : una aproximación a la sátira política de Jonathan Swift / Pedro Domínguez Caballero de Rodas en Universidad de La Laguna

Entre razón y locura / Blanca Acinas Lope en Cervantes Virtual

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