Archivo de la etiqueta: MARC_LEVY

17 de octubre de 2012: Marc Levy

Reunidos Isabel, Laly, Toñi, Rufino, María José, Seve, Luis, Eugenio y Valentín.

Isabel abre la sesión leyendo la biografía del autor editada en Wikipedia, donde destaca que Marc Levy es novelista, aunque decidió dedicarse a escribir profesionalmente cuando alcanzó el éxito con 39 años; antes trabajó como socorrista durante seis años, luego emigró a Estados Unidos donde montó una empresa de imagen digital que poco más tarde abandonaría para regresar a París donde emprendió un despacho de arquitectos. Su primera novela, Ojalá fuera cierto, dedicada a su hijo, se convirtió en bestseller en su país, y con el tiempo ha logrado ser el autor francés más vendido. Actualmente vive en Manhattan y se prepara para dirigir cine.

Seve ha leído La próxima vez, cuyos protagonistas son un crítico de arte y un comisario de exposiciones. Le ha parecido una novela algo floja, muy sencilla; no le ha gustado y ha descubierto algunas incongruencias en sus páginas, como que se diga que el protagonista no usa reloj de pulsera y sin embargo en escenas posteriores consulte uno (Eugenio comenta que este detalle responde a una falta de interés por parte del autor en la corrección del manuscrito original). Finalmente, Seve indica que aún le faltan algunas páginas por leer y Rufino le aconseja que lo termine para saber el final.

Luis dice que hasta ahora Levy era un autor desconocido para él, pero que la lectura de Ojalá fuera cierto no le ha resultado muy satisfactoria; indica que tiene una estructura clásica de planteamiento-nudo-desenlace, que en algunos tramos está mal escrito y que la trama es algo incoherente (Lali subraya que inverosímil). Luis cuenta que en el primer capítulo se nos habla de una doctora que entra en coma y cuyo apartamento es alquilado a un arquitecto que encontrará a una chica en el armario, que es la doctora en presencia inmaterial, con quien llegará a tener una intensa relación sentimiental. Subraya que el narrador lanza en ocasiones pensamientos muy simplones (dice María José que este tipo de sentencias tópicas le chirrían), e insta a no leer novelas malas, salvo si se pretende comprobar el nivel de comprensión lectora alcanzado. Luis también ha visto la película que se realizó sobre la novela (Just like heaven), y comenta que no tiene mucho que ver con la historia que él ha leído, y opina que el guionista no le sacó partido a lo poco que aquélla tiene de chispa (pone por caso el miedo del protagonista a una hipotética desconexión de la doctora en el hospital, que provocaría la desaparición de su inmaterial presencia). Por último, Luis indica que en ficción ya se han escrito todos los argumentos posibles (dice que Eduardo Mendoza habla del “fin de la novela”), y por tanto lo que más importa es la forma de contar las historias; al respecto, cita Luis a Elias Canetti, quien aseguraba que el arte se puede alcanzar partiendo de cualquier nimiedad.

Eugenio no ha leído nada del autor: ojeó las páginas web enlazadas en nuestra bitácora y así se ha hecho una idea de la literatura de Marc Levy. Indica que tiene la impresión de que sus personajes son uniformes y poco sustanciosos, lo que intuye del hecho de que todas las sinopsis destaquen preferentemente la profesión a la que se dedican; comenta Eugenio que esta forma de definir a un personaje por la función socioeconómica es un sistema mediocre para describirlo, en base a los elementos propios del oficio del cual se convierte en representante frente al lector. Sobre el enfoque de la escritura del autor, éste, según Eugenio, secunda una fórmula de éxito editorial y escribe para un público muy determinado, mayoritariamente adolescente y femenino, tomando como referencia los estándares románticos (puntualiza Luis que no debemos olvidar que este adjetivo no nos remite al romanticismo original del siglo diecinueve: que hablamos de novela rosa o sentimental). Finalmente, al reproducir Luis un diálogo entrecortado que recuerda de la novela leída, comenta Eugenio que los diálogos de una novela no deben tratar de ser fieles a la realidad de nuestra comunicación oral, sino personificar a quienes los pronuncian; pone como ejemplo los diálogos del Quijote o los de Woody Allen, que califica de “irreales” (sobre el director judío, Isabel destaca que posee un ingenio innato, y Eugenio subraya que también le debe el talento a su formación cultural).

A Valentín le ha parecido un escritor básicamente comercial, y lo corrobora con el dato de haber sido traducido a 49 idiomas. Destaca que su primera y segunda novelas fueron escritas para su hijo (Eugenio comenta que él cree que la dedicatoria es una forma de resarcir el sentimiento de ausencia que le habría provocado su migración a Estados Unidos, y añade que no parece que en estas novelas se encuentre el intento de enseñanza de la vida que se las atribuye). Entre sus influencias literarias, Marc Levy nombra a Hemingway, Poe, King, Hugo, Verne; y también, lee Valentín, una serie de gustos musicales entre los que destacan The Beatles y Serge Gainsbourg (comenta Rufino que éste es el autor de aquel famoso Je t’aime moi non plus, que interpretaba junto a su esposa Jane Birkin; Lali recuerda de aquella letra que la extraña réplica al “Te amo” es “yo tampoco”). Por último, Valentín lee algunos fragmentos de una entrevista al autor donde éste afirma que siente rechazo por el cinismo de la falsa democracia (aunque añade que no pretende meterse en política) y confiesa que trata siempre de introducir el humor en sus novelas.

Lali ha leído Ojalá fuera cierto y escrito un texto sobre su argumento, que lee a continuación; también leyó Volverte a ver (en francés), que es la continuación del anterior; cuenta que es la misma historia pero a la inversa (esta vez es el arquitecto quien entra en coma tras un accidente y se le aparece a la cirujana en presencia inmaterial). Lali comenta que ambas novelas le han resultado insustanciales, y que en las dos aparecen pueriles robos de los respectivos cuerpos vegetativos, que a ella le han resultado escenas bastante rocambolescas. Finalmente indica que, en su opinión, esta literatura está escrita simplemente para vender.

Toñi ha leído La mirada de una mujer, que según ella gira en torno al mismo tema. La historia se desarrolla a partir de un huracán que asola Honduras, lo que da pie a que una madre tenga que dejar a su hija con padre adoptivo para emigrar a Estados Unidos; al cabo de veinte años se reúnen ambas, pero la hija prefiere seguir con su vida (tiene un novio con quien desea marchar a Canadá); comenta Toñi que a lo largo de la novela se describen los sueños que la niña tienen de su madre y que se mantiene una relación epistolar. Finalmente, dice que es fácil de leer, que no te hace pensar mucho y que le ha gustado el pasaje donde el autor narra el desarrollo del huracán, descrito como si se tratara de la gestación de un bebé.

Rufino reitera algunos datos de la biografía del autor y los analiza concluyendo que Marc Levy ha tenido una formación más técnica que literaria. Ha leído La próxima voz, de la que afirma que es fácil de entender, que le ha gustado, que es una historia de amor y que la confusión que encuentra en algunos diálogos podría ser consecuencia de la traducción al castellano; asegura Rufino que el desarrollo de los hechos es bastante previsible, y destaca algunas escenas que califica de esotéricas, como una situación electrizante que se produce en cierta aproximación entre los protagonistas. Rufino comenta además que a los dos personajes femeninos de la novela les asoció en su imaginación con sendos rostros conocidos: el de una presentadora de televisión y el de Grace Kelly. Por último, cuenta una anécdota del libro que le ha resultado especialmente significativa: la historia de un pintor de zares que empeñado en reproducir la realidad social de su pueblo en vez del esplendor de sus gobernantes, termina siendo expulsado del país.

María José ha leído La primera noche, que es una continuación de El primer día; sus protagonistas son antropólogos envueltos en un batiburrillo de aventuras, persecuciones y conspiraciones, donde una sociedad secreta trata de evitar la divulgación del hallazgo de un antepasado extraterrestre de la humanidad, motivando tal ocultación bajo la suposición de que la gente perderá la fe en Dios ante semejante descubrimiento (suposición que a María José le ha resultado completamente infundada); se pregunta Isabel si el autor será creyente, y Luis comenta que él atisbó en Ojalá fuera cierto un cierto alegato contra la eutanasia (se entabla entonces un pequeño debate sobre los misterios del cerebro humano, a propósito del estado comatoso y de sus posibilidades perceptivas para la víctima, y Luis recomienda a quien desee conocer los últimos avances en teoría neuronal al divulgador español Francisco Mora). Por último, María José indica que el desenlace le ha resultado previsible, los diálogos muy cinematográficos y la novela en general bastante mediocre.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo REUNIONES

Marc Levy (1961-)

EL AUTOR

Marc Levy en Wikipedia

Marc Levy en Lecturalia

web oficial de Las cosas que no nos dijimos / Marc Levy

Y SU OBRA

reseña de La próxima vez / Marc Levy en Palabras solitarias

reseña de Las cosas que no nos dijimos / Marc Levy en Walking on air

reseña de Siete dias para una eternidad / Marc Levy en Buscando Nuevas Historias

reseña de La química secreta de los encuentros / Marc Levy en El hall del escritor

reseña de El primer día / Marc Levy en El rincón de Leira

reseñas de libros de Marc Levy en Moonlight vampire clan

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura francesa, Novela, Siglo XX