26 de febrero de 2014: William Beckford

Reunidxs: Isabel, Lali, Toñi, Rufino, Pilar G., Marijose, Consuelo, Luis, Josefina, Eugenio, Pilar y Mercedes.

Antes de empezar la sesión, Rufino reproduce en su tablet el tema Entre dos aguas interpretado por el guitarrista Paco de Lucía, fallecido hace apenas unas horas.

A continuación abre Isabel la sesión con la lectura de los datos biográficos del autor recogidos de Internet. Indica que Beckford murió con ochenta y cuatro años (muy longevo para lo que nos tienen acostumbradas últimamente, señala Lali), y que ejerció labores políticas desde su aristocrática posición y escribió crónicas de sus múltiples viajes por la Europa latina; contaba con una fortuna familiar que alcanzaba el millón de libras esterlinas, más la propiedad de tierras y de una plantación de azúcar en Jamaica. Su vida representó los valores románticos antes de que éstos quedaran reflejados en sus sucedores más destacados, convirtiéndose en vivo modelo para el propio Lord Byron, y tuvo que abandonar Inglaterra tras ser acusado de corromper sexualmente a un menor de edad, William Courtenay, noveno conde de Devon, cuando ya estaba casado con la hija del conde de Aboyne; Beckford continuó manteniendo relaciones esporádicas con jovencitos durante su exilio, y al poco de iniciarse el mismo su mujer murió en Suiza de fiebres puerperales, al dar a luz por segunda vez. Durante su estancia en Italia, el autor quedó impresionado por los pintores locales y escribió su Memoria de pintores extraordinarios, que según Luis no es una buena crítica de arte, a lo que señala Consuelo que tenía como referencia la pintura flamenca e Isabel, que más que por lo que su corta experiencia pudiera aportar, este libro resulta interesante por la frescura del punto de vista. Añade que Vathek es su obra más conocida, un cruce entre relato árabe y novela gótica, aunque Luis advierte de que la estética gótica es exactamente lo contrario a lo árabe, que ambas formas de expresión son antítesis, y María Jose señala que se puede considerar gótica en Vathek la descripción de los infiernos, a lo que Luis insiste en que lo gótico es el arte de la época carolingia, que se oponía al de las primeras décadas del Islam, y Mercedes opina que a su juicio esta novela une el exotismo oriental con la truculencia de la novela gótica. Isabel señala que Beckford escribió Vathek en francés, resalta su carácter onírico -que lo ha convertido en una especie de precedente del Surrealismo- e indica que a la historia original se le unieron con el tiempo tres Episodios, no publicados en conjunto hasta 1909. Dice que Beckford pasó gran parte de su vida retirado de la sociedad en su mansión de Fonthill Abbey, donde también fue levantado un monasterio a imitación de El Escorial de Felipe II, y cuya alta torre se derrumbó; añade que hoy en día todo está derruido excepto el ala norte y la casa del portero. En 1844 muere el autor, habiendo perdido toda su fortuna y siendo enterrado en la catedral de Salesbury.

Mercedes ha leído Vathek, pero sólo el primer libro; señala que en ocasiones perdía interés por la lectura. Destaca que la novela se sustenta sobre el pensamiento mágico de claras raíces orientalistas, que sus personajes tienen trazos legendarios y que la edición que manejamos -que es la de Alianza en Libro de bolsillo a cargo de Javier Martín Lalanda, es muy cuidada y viene profusamente anotada, señalando datos históricos que posibilitan que una se haga menos lío con los nombres. Resalta Mercedes el papel de la madre del protagonista que da título al libro, que es maga y bastante malvada; añade entonces Isabel que el relato principal le ha parecido un poco largo, pero que tiene sus buenas partes cómicas, con un tono irónico que le ha gustado; y que le encantó la escena de los peces y los nombres de los palacios, teñidos de intensa sensualidad; Mercedes también destaca estas escenas evocadas por Isabel, y añade para concluir que realmente es una historia muy fantástica.

Lali destaca de la vida del autor su periplo por Italia; comenta que es sorprendente que la versión en la lengua materna de Beckford sea una traducción del original, escrito en francés y que a ella le hubiera gustado leer, a lo que indica Luis que la versión original de Beckford se ha perdido. Lali señala que hay poco terror en esta novela y mucho gusto prerromántico, y añade que la crítica habla de influencia de los cuentos de Sade, a lo que Luis advierte que esto es complicado porque el irreverente marqués es coetáneo al autor, y muchas de sus obras no se publicarán hasta después de la Revolución francesa; además, insiste Luis, no hay sadismo en Beckford, no refleja en su obra el placer por el dolor que hizo célebre a Sade, a lo que Toñi comenta que lo que hay en Vathek es mucha envidia, y Eugenio se pregunta si no será al revés y la influencia fuese ejercida por Vathek sobre los relatos del francés. Indica Lali que la maldad de los personajes resulta en ocasiones bastante cómica, y lee un fragmento donde hay un comentario algo ofensivo para la naturaleza de la mujer, reflejada en la figura de la madre del protagonista. Confiesa que a ella le gusta bien poco lo fantástico, que prefiere el realismo -“tener pies en el suelo”-, y señala que, al igual que la de Mercedes, su lectura ha estado invadida por continuos altibajos, con momentos en los que el relato la enganchaba y momentos en que se aburría bastante (indica al respecto Isabel que a ella también le ha pasado, y que era en las escenas más morbosas cuando se despertaba su atención, a lo que Mercedes recuerda los acontecimientos de la relación entre los primos); también destaca Lali la escena de la divertida consulta a los peces, a lo que añade Toñi al pájaro que habla con la hermana.

Toñi dice que no lo ha leído todo, pero le gustado Vathek a pesar de toda la fantasía que desprende. Recuerda el apartado en que el protagonista se reune con su novia en el Infierno, y entonces conocen a otros condenados que comienzan el relato de sus desventuras; indica que éstos son los Episodios que el autor añadió con posterioridad; Mercedes señala que Vathek crea un subterráneo en su palacio para entrar en contacto directo con las profundidades de la tierra, y Toñi evoca la llave del tesoro que anhela la madre. Destaca algunas escenas más de la novela, como el asesinato de niños empujados al abismos para saciar la avaricia del protagonista, a lo que Isabel menciona la especie de pacto con el diablo que hizo éste y María José advierte de que, además de codiciar riquezas materiales -e incluso más que por este motivo-, el protagonista verdaderamente ansía alcanzar la más elevada sabiduría, por lo que su referente es Salomón. Toñi añade que dos hermanas de Vathek que eran buenas personas terminan corrompiéndose y se transforman, lo que le recuerda que la magia está presente en toda la obra, a lo que Luis indica que el origen de esta magia se encuentra en las mismas fuentes de la cultura anglosajona, con la saga de mitos artúricos y el mago Merlín como referentes literarios; Isabel menciona entonces las Mil y una noches, que son influencia necesaria en Beckford, y recuerda que su origen se data en el siglo IX, y entre sus cuentos hay clásicos tan célebres como «Aladino y la lámpara maravillosa», «Alibabá y los cuarenta ladrones» o «Simbad el marino», a lo que añade Lali que conforman un compendio de maravillosas historias de tradición oral; al hilo también se recuerdan los cuentos del Decamerón, de Boccaccio, que el autor sin duda conoció, y se abre un pequeño debate sobre el desempeño de la fantasía en la literatura popular, durante el cual Luis señala que nuestro propio conocimiento, por muy racional que llegue a ser, es de raíz fantástico, ya que nuestra infancia lo es por necesidad y sólo la racionalización posterior lo depura; Pilar comenta que aún de mayores, la fantasía forma parte muy importante de nuestra conciencia. Finalmente Toñi reivindica una imaginación libre.

Rufino ha leído un texto firmado por Jorge Luis Borges que hemos colgado en nuestro blog, y donde el argentino hace un examen biográfico del autor; destaca que fue un trivial millonario libertino con una vida laberíntica, y que le debe su gloria literaria a las diez últimas páginas de su única novela, Vathek, en la cual se cuenta una fábula poco compleja acerca de un califa abassida que construye una torre para alcanzar la sabiduría a través de la contemplación astrológica. Rufino lee la trama del primer relato e indica que el protagonista debe adjurar de su fe coránica, creer en talismanes y ofrecer sacrificios humanos, para llegar a su objetivo, y que construye una especie de alcázar subterráneo que le lleva al infierno, donde caen aquellos que no pueden resistir la tentación de los instintos vergonzantes; María José considera por ello que Vathek es un obra bastante moralizante. Rufino indica que Beckford se basó en la leyenda del Fausto y en otras de origen medieval, y Lali añade que en Borges hay mucho del estilo del autor, a lo que Luis replica que la fantasía del argentino se disparó cuando comenzó a colaborar con Bioy Casares, que inició la escritura de fantasías de corte realista, influenciado por la tradición cultural de su abuela inglesa y su prolífica amistad con Cansinos Assens, a quien consideraba su maestro, de quien destaca su relación con Rita Hayworth, y sobre quien recae la responsabilidad de múltiples traducciones de muy distintos idiomas como árabe, ruso, alemán o inglés, editadas principalmente en los años cuarenta por Aguilar; al hilo pregunta Eugenio si no es la traducción de las Mil y una noches más importante de la época la realizada por Blasco Ibáñez, a lo que Luis responde que Blasco Ibáñez vertió su versión del clásico árabe a través de una traducción del francés. Finalmente Lali lamenta que en la época de Beckford no calara el exotismo que lo inspiró en el mundillo literario español, a lo que añade Luis que tampoco en España existió un verdadero romanticismo, y que en cambio nuestra Generación del 27 es única.

María José ha leído Vathek y le ha gustado mucho, sobre todo los Episodios (comenta que la historia principal es, como se dicho ya, algo enrevesada). Indica que el autor desarrolló su fantasía siendo niño en la contemplación de las columnatas del palacete donde vivía, y que para su extravagante acervo fueron fundamentales las enseñanzas del retratista Alexandre Cozens, que le dio clases y mostró una realidad paralela que al pequeño Beckford dejó fascinado, y ello lo quiso dejar patente en su propia vida; comenta que entre estos descubrimientos estuvo el mundo islámico y la doctrina del Zoroastrismo, de la cual extrajo nociones como los sacrificios de fuego, a lo que añade Luis el concepto de la eterna lucha entre el Bien y el Mal. Indica María José que en Ginebra conoció el autor a Voltaire, que a su madre le puso como apelativo «La Bellum» homenajeándola con un título honorífico oriental, y que el mismísimo Mozart le dio clases de música y, probablemente, le puso en contacto con las ideas masónicas. Cumplida la mayoría de edad, Beckford dio una gran fiesta en su masión coincidiendo con la navidad de aquel año, y contrató para ello a un alemán (Jacques-Philippe de Loutherbourg) maestro en efectos especiales que convirtió la mansión en una asombrosa cueva, circunstancia que le inspiró posteriormente los escenarios de Vathek, de la cual se dice que fue compuesta en tres días, dato que Luis desmiente indicando que esto es lo que dijo el autor pero se considera algo exagerado. María José lee un fragmento donde Beckford muestra su nostalgia por aquella fiesta que tanto le marcó, y habla de un “templo del demonio hundido en la tierra”, que puede identificarse con el vientre materno. Por último, concluye señalando que el tercero de los Episodios quedó incompleto, lo que resalta mucho pues sus protagonistas han terminado en el infierno sin haber hecho nada (Consuelo apunta que la intención de Beckford fue haber escrito un cuarto relato adicional), y destaca sus concimientos de religiones orientales, a lo que Luis indica que el autor se oponía con ello al cristianismo, a lo que fue animado por influencia de Voltaire.

Consuelo ha leído Vathek, prácticamente entero, y piensa terminarlo. Dice que su lectura se ha visto entretenida por la profusión de notas que contiene la edición de Alianza, y comenta que el texto lo merece; destaca entre ellas las referidas al significado de los ángeles y las que ilustran sobre contenidos del Corán. Considera que Beckford se retrató a sí mismo en esta novela, expresando su deseo de ser como el protagonista: poseía una fortuna, era un profundo conocedor en materia artística y se construyó una abadía muy similar al palacio donde habitan los personajes principales, incluída la famosa torre donde se producen algunas escenas de la trama. Consuelo indica que en Vathek, el bien (representado en símbolos como el “agua transparente”) es algo marginal, y que lo que domina es el mal; resalta que entre los datos biográficos que ha encontrado en Internet, no hay ninguna referencia a la madre del autor, a pesar de ese cariñoso apelativo de «La Bellum» con el cual quiso mostrarle su admiración, evocación que a Consuelo la induce a sospechar que quizás la madre de Vathek sea un reflejo de la propia de Beckford, en su condición de mujer poderosa (“la griega” como se la dice en el texto, inspirado en la fama de prácticar la brujería que tienen las mujeres de esta cultura). También destaca Consuelo que el autor cite a Jesús de Nazaret, e insiste en que hay tal profusión de notas que lo mejor hubiera sido un anexo final con todas ellas, para no entorpecer la lectura, a lo que Luis replica que mucha de la información que contienen esas notas es necesaria durante la lectura y no deberían postergarse, y pone como ejemplo la lectura ineludiblemente anotada de las Soledades de Góngora. Consuelo asegura que aunque lo macabro está en todas partes, lo principal de esta novela es el análisis del personaje, y recuerda también la presencia de un ojo insidioso que a Mercedes le resultó significativo en la ilustración de la cubierta de la edición que manejamos, y del que Pilar señala su carácter iconográfico en la cultura árabe. Por último, Consuelo dice haber encontrado referencias en Internet acerca del contacto del autor con Godoy, durante su viaje por España y Portugal, a lo que Luis cree que puede deberse a la presencia del conde de Aranda, uno de los representantes de la ilustración española.

Luis dice que Beckford es un autor extraño, muy peculiar y poco nombrado en la historia de la literatura, incluso como precedente del Romanticismo; fue un misántropo que evitó cualquier compromiso con los demás, a pesar de sus viajes y de haber estado un tiempo metido en política, ya que la mayor parte de su vida la vivió apartado en su mansión; indica que fue una persona inteligente y de extensa cultura, pero excéntrico y haragán (señala Mercedes que por los acontecimientos de su vida se intuye que era muy dejado). Luis recuerda que Beckford compró la excelente biblioteca del historiador Edward Gibbon, autor de una célebre Historia de Roma, y dice que su literatura no puede calificarse en sentido estricto de gótica, pues el gótico es un estilo severo y oscuro, que se aplicó en su momento a un nuevo concepto de construcción de catedrales, y que para macabro y tenebroso tendremos más adelante los cuentos de Lovecraft, a lo que añade Isabel el vampirismo y Toñi la invocación del diablo que le recuerda a Consuelo que el mediador que atiende a Vathek le pide sangre de niños, lo que casa con la pederastia de la cual se acusó al autor, y que Luis advierte que durante muchas épocas fue práctica normalizada, como demuestra la existencia de efebos que servían para distensión de los generales del Imperio Romano. Finalmente añade que el abate que tradujo Vathek al inglés desde el original en francés, dijo que había vertido desde un anónimo árabe, lo que apunta a considerar como influencia determinante en Beckford la narración de corte árabe que habían imitado los cuentos orientalistas de Voltaire, tanto como las Mil y una noches, que primero se tradujeron al francés, y cuyas descripciones sorprendieron por la iluminación que hacían de los sentidos, como las de fuentes y acequias que evocan las que fueron construidas en edificios como La Alhambra.

Eugenio leyó Vathek hace un tiempo, y ha leído ahora el capítulo que Luis Antonio de Villena dedica al autor en su ensayo sobre el dandismo Corsarios de guante amarillo; comenta que cuando Beckford estuvo en Portugal causó una inmensa impresión en la Corte y en el pueblo, debido a su apasionada devoción por San Antonio, lo que hace evocar a Luis el cuadro de El Bosco y anadir que también existe una composición musical de […] que responde a la versión literaria del mito que hizo Flaubert. También resalta Eugenio el entusiasmo que despertó en el autor su contemplación del monasterio de El Escorial, que le inspiró la construcción de su abadía y también su querencia por la reclusión. Por otro lado, indica que la corrupción de su amante adolescente Courtenay, que tuvo lugar después del matrimonio de Beckford gracias al cual los padres del menor, que sospechaban del autor, aflojaron su recelo y lo dejaron pernoctar en su casa, y que descubierta con gran escándalo le obligó a exiliarse, dio lugar, según Villena, a una incansable búsqueda sin fruto de la belleza del querubín, que a Beckford mantuvo enamorado y también martirizado durante toda su vida. Por último, Eugenio comenta que Lord Byron fue un admirador de Vathek, y que le pidió al autor una copia de los Episodios, entonces inéditos, para poder leerla, a lo que Beckford se negó, alegando que si quería leer su obra tendría que ir a buscarla (Byron, en aquel momento, estaba en Italia, y ya nunca regresaría a Inglaterra); y lee un texto propio donde resalta la imagen del infierno que muestra Beckford en Vathek, y que Eugenio considera muy inspirada en Milton.

Pilar destaca del autor su forma de ser peculiar y sus poco convencionales tendencias sexuales; lee un párrafo sobre su vida donde afirma que no existe nada bueno en el mundo salvo el arte y la literatura, y comenta que Beckford es un epígono del dandismo, subrayando lo comentado por Eugenio, quien lee una cita de Villena donde Beckford se compara a sí mismo con San Miguel, señalando que ambos son “ángeles caídos”. Sobre el dandismo indica que la palabra nace en Inglaterra y es fruto del romanticismo que surgió allí, que ha leído el artículo de Villena que enlazamos en nuestro blog (Pinceladas dandys) y que el autor era un auténtico dandy, no sólo por su forma de vestir sino también por la de pensar y de vivir; Luis comenta que el dandismo es mucho más el ornamento que otra cosa, y Rufino lee una definición donde se afirma que el dandy es un “burgués sofisticado”. Pilar indica que dandy es un gusto exquisito para todo, saber distinguirse del resto, ser diferente y rechazar productos en serie como los que en aquella época surgían de la incipiente Revolución industrial, y que a hombres como Beckford asqueaban por la falta de originalidad que imponían (habla Lali de un ser “uniformados”); cree Pilar que Villena se siente a sí mismo reflejado en autores como Beckford. Pilar G. considera que el autor partía con la ventaja de poseer dinero para distinguirse, pero Pilar insiste en que el dandysmo va más allá de la extravagancia, que es un tipo de elegancia que no puede compartirse, que hasta en la cocina o en la decoración de una casa se diferencia el dandy de quien no lo és (añade Mercedes que en muchos casos, es una provocación hacia la sociedad). Finalmente, comenta Pilar que ha leído los enlaces que mencionan Sintra, donde el autor tuvo durante un tiempo su estancia, y que él y otros románticos ingleses convirtieron en un lugar de ensueño, a lo que añade que tal vez hubiera sido mejor haber conocido la localidad portuguesa después de conocer a Beckford; Josefina indica que ella ha visitado todo Sintra y es una maravilla de lugar, María José señala que dicen que es una de las zonas electromagnéticas del planeta y Mercedes destaca que algunas escenas de la versión cinematográfica de El perro del hortelano de Lope de Vega, realizada por Pilar Miró, fueron grabadas allí. Concluye Pilar recordando que Beckford gastó toda su enorme fortuna antes de morir, principalmente en obras de arte, lo que a ella le parece una forma excelente de gastarla.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo REUNIONES

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s