ARBOLADURA DE AZAR (EN BUSCA DE MALLARMÉ) / Eugenio


La luz de la luna llena llena espectral el espectáculo de la sombra, es una espuma transparente que dota a las formas de otra vida porque limpia sus perfiles que ahora son nítidos, ya no p
untiagudos y cortantes sino suaves, ya no son pálidos sino lechosos.

Cuando comprendí que todo aquel tiempo en que la gravedad extraía de mis sentidos una fugaz y leve conciencia, no fue una caída, el naufragio, sino más bien que estaba ascendiendo el palo mayor de simpar singladura, no supe si agradecer o volver a añorar.

Ahora bebo de la fuente de cristal metales líquidos que son aliento que cae hacia el abismo de mis acantilados como la lluvia fertiliza el desierto virgen. Vaso de agua, salud, sanidad, saneamiento, acequias blancas y tubos de energías renovadoras y fluorescentes como la última llamada. Comprender la muerte, el fastidio, la injusticia tremenda, el puño en crispación; comprender mientras otro escalón, que destinatario es aquél que recibe y destino será lo que te despoja, y que el mismo obstáculo que impide nuestra inmortalidad es la piedra en el camino que nos hace eternos.

Leer la fósil palabra como quien arrastra la cancela de un baúl y descubre los tesoros del ancestro; un enigma bajo la sintaxis, un secreto en la ortografía, un hallazgo fluido y volátil bajo la lava semántica que nunca descansa en significado único. En fin, una revelación continua, un universo y otro mundo, la vida más vida.

La magia de la literatura es lograr que una pieza de aparente e inalterable contextura se torne ambigüedad en su contemplación, que es la lectura, y así sea diferente en función de a quien pertenezca la mirada, el oído, el estómago o el corazón que la recibe. Y en efecto, mientras las ciencias pugnan por hacerme concreto, yo me voy volviendo etéreo.

Eugenio

febrero de 2011

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3 comentarios

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3 Respuestas a “ARBOLADURA DE AZAR (EN BUSCA DE MALLARMÉ) / Eugenio

  1. Eugenio

    Gracias, María. Es fácil leyendo a Mallarmé.

  2. SILENTE

    Un texto realmente maravilloso, Eugenio. mi enhora buena.
    Entresacaría varias frases por no decir todo el escrito tan poético; por mencionar algunas sin desmerecer a las demás remarcaré una de los dos últimos párrafos:

    “Leer la fosil palabra como quie arrastra la cancela de un baúl y descubre los tesoros del ancestro…”
    “Mientras las ciencias pugnan por hacerme concreto, yo me voy volviendo etéreo.”

    Eugenio, esto es POESÍA. Si bien es verdad que los grandes poetas como C.Mallarmé, P.Verlaine… y todos los poetas franceses llamados malditos(benditos sean por la herencia que nos legaron), nos ayudan a crear, también es cierto que para crear, hay que tener una sensibilidad especial y saber mirar el entorno de manera diferente y tú miras como ellos miraban.
    Ya que hablas de “subir al palo mayor de simpar singladura”, te regalo unos versos del poema de Mallarmé “Brisa marina”:

    “¡Yo partiré! ¡Oh, nave, tu velamen despliega/ y leva al fin las anclas!/ Un tedio, desolado por la esperanza ciega,/ confia en el supremo adiós de los pañuelos…”

    Gracias por donar tu tiempo a la palabra.
    SILENTE

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