Wilkie Collins (1824-1889)

Collins

 

 

EL AUTOR

datos biográficos sobre Wilkie Collins en Wikipedia

datos biográficos sobre Wilkie Collins en El poder de la palabra

en torno a Wilkie Collins en Victorian Web

acerca de Una colaboración desigual: Charles Dickens, Wilkie Collins y la autoría en tiempos victorianos / Lillian Nayder en Victorian Web

Wilkie Collins en el cine en Aloha Criticón

 

 

SU OBRA

obras de Wilkie Collins en Lecturalia

reseña sobre La sotana negra / Wilkie Collins en Papel en blanco

reseña sobre La sotana negra / Wilkie Collins en Encuentros de lecturas

reseña sobre El hotel encantado / Wilkie Collins en El placer de la lectura

reseña sobre Corazón y ciencia / Wilkie Collins en Qué leería Jane Austen

reseña sobre Armadale / Wilkie Collins en Regina Irae

acerca de La dama de blanco / Wilkie Collins en Club de Lectura de la Biblioteca La Calzada

texto de La dama de blanco / Wilkie Collins en Vitalibros

texto de La piedra lunar / Wilkie Collins en Biblioteca de México

texto de El público, ese desconocido / Wilkie Collins en Siruela

texto de Basil / Wilkie Collins en Biblioteca Virtual Universal

 

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura inglesa, Novela, Relatos, Siglo XIX

15 de octubre de 2014: Edward Bulwer-Lytton

 

Reunidxs: Isabel, Toñi, Rufino, Maite, María José, Seve, Luis, Eugenio, Josefina, Pilar, Valentín y Consuelo.

Isabel lee los datos biográficos publicados en la Wikipedia, donde se menciona que el autor vivió setenta años, entre 1803 y 1873; hijo menor de tres hermanos, quedó huérfano de padre a temprana edad; fue novelista, dramaturgo y ejerció cargos políticos, siendo célebre su afirmación de que “la pluma es más fuerte que la espada”. Lytton comenzó a escribir desde muy temprano, y ya con quince años firmó su primer libro, recibiendo de joven un premio de poesía y licenciándose en arte, tras lo cual inició una breve carrera militar (Luis añade que estudió en el Trinity College). Isabel destaca el enfrentamiento que el autor tuvo con su madre, quien renegó de él tras verlo casado con una mujer que a ella no le agradó, mujer de la que más tarde se separó él, y que lo caricaturizó en una novela. Acerca de su carrera política, señala que fue Secretario de Estado para las Colonias, y de su obra literaria destaca que escribió muchas novelas de variada temática, habiendo perfeccionado el estilo victoriano hasta tal punto que en la actualidad su prosa se considera anacrónica. Por último, Isabel menciona que Lytton fue nombrado por Lovecraft en El horror en la literatura, como pionero autor de novelas del género.

Isabel ha leído una reseña de Zanoni, novela que a juicio de la misma puede despertar interés en lectores atraídos por el horror y el ocultismo, señalando a su vez que no es recomendable “para vampiros adolescentes”. Sobre Pompeya, escenario de la novela más famosa del autor, Isabel dice que ella guarda un muy grato recuerdo de su visita, y muestra unas fotos de aquélla, seleccionadas para la sesión; señala que la famosa erupción del Vesubio fue un auténtico desastre que hizo desaparecer por completo la ciudad romana y a su población, y que sólo siglos después, gracias a unas excavaciones arqueológicas, ha podido ser encontrada; al hilo indica Pilar que el desastre se ha considerado un castigo de Dios debido a las ligeras costumbres del lugar, y Luis señala que la conservación de las ruinas ha sido excelente gracias a las toneladas de ceniza que la sepultaron.

No obstante, Luis señala que la obra más importante de Lytton fue Rienzi: el tribuno romano, de cuyo argumento extrajo Wagner motivo para componer una ópera cuya intención fue reflejar fielmente la novela, llegando a alcanzar las nueve horas de representación, lo que no fue en modo alguno rentable y le obligó a recortarla; señala que Rienzi trata de los tejemanejes de la época imperial de Roma, y añade que Lytton apenas tiene interés en Historia de la Literatura, independientemente de que gusten o no sus obras, pues no hay entidad literaria en ellas. Indica que ocupó un puesto de nobleza en el Parlamento británico, y que sus fuentes de información y contactos eran de alto nivel; pero también fue un gran aficionado al ocultismo, como lo demuestra su dedicación a la leyenda de los Rosacruz; de esta atracción por lo esotérico, en simbiosis con lo real, compuso varias de sus novelas (opina Isabel que así formó su propio estilo). Como novela histórica, Luis ve Los últimos días de Pompeya como lectura amena, en el mismo sentido en que lo sería una historia contada por nuestros ancestros al calor del hogar; sin embargo recuerda que en general la novela ha atravesado el siglo XX como género en decadencia, y que sus contenidos se repiten constantemente, en torno a la dualidad Eros-Tánatos, de manera que el verdadero mérito de la construcción novelesca está en su forma, que debe enriquecerse mediante recursos estilísticos como metonimias y metáforas, y tratar de que cada lectura sea una original interpretación de sus símbolos; señala Luis que hoy en día las novelas de Victor Hugo nos aburren sobremanera cuando se sumergen en páginas y páginas de descripciones, y tal es el caso de toda otra información adicional que se trate de introducir sin fusionarse con la trama. A propósito, indica Pilar que ahora las novelas son más ágiles, aunque Luis concluye que no consiste tanto en comparar épocas como en distinguir la intención de los autores.

Eugenio comenta que no se ha sentido llamado hacia Lytton porque él tiene cierto prejuicio hacia las novelas históricas, que ha leído en cantidad hace muchos años, pero con el tiempo descubrió que normalmente se escriben sobre el escenario de otra época pero con el espíritu de la contemporánea del autor, no sirviendo para conocer los hechos históricos ni para encontrar otras manifestaciones de la condición humana. Por otro lado, indica que leyendo las reseñas sobre otras novelas del autor, de temática esotérica o de ciencia ficción, ha reflexionado sobre la manera en que las ficciones literarias terminan convirtiéndose en dogmas religiosos e incluso científicos, a lo que Isabel evoca las creaciones de Julio Verne, y Pilar se plantea si algunos autores son en cierta forma visionarios de acontecimientos futuros, ante lo cual Eugenio opina que más bien son los inventores y teorizadores posteriores los que se apoyan en la literatura del pasado como sugerencia o estímulo para sus propias investigaciones. Al hilo, María José menciona la dedicación del médico sevillano Javier Lasso de la Vega a la recopilación de relatos de ciencia ficción, y Eugenio menta la Historia natural de Plinio el Viejo, que, pese a lo fantasioso de sus contenidos, ha servido de base a obras científicas posteriores.

Josefina ha leído algunos datos biográficos sobre el autor publicados en Internet, y destaca que fue un hombre muy trabajador, que llegó a escribir hasta dos libros por año, y a su juicio era un buen escritor. Acerca del asunto que terminó enfrentándole con su madre, recuerda que perdió su asignación cuando ella le dio la espalda, lo que debió de significar un duro golpe para él pues se apoyaba mucho en ella y le tuvo veneración hasta el punto de que, una vez heredada la casa, a la muerte de su progenitora, mantuvo tal como estaba su habitación, circunstancia que se ha respetado hasta nuestros días. Josefina concluye afirmando que no le gustan las ciencias ocultas, y las novelas que abordan esta temática que no le interesan.

Al hilo de la veneración que sentía Lytton por su madre, Pilar puntualiza que no la demostró cuando ignoró su parecer al casarse con la mujer que más tarde habría de insultarle públicamente, lo que en su opinión fue un menosprecio a la intuición de la madre, y ante lo cual Luis evoca la figura de Santa Mónica, madre de Agustín de Hipona pero suegra cruel pese a su santidad, y añade que el verdadero motivo de la madre de Lytton para rechazar a la que sería esposa de su hijo, fue la defensa de sus propiedades y título condales. Por otro lado, Pilar indica que no ha leído nada del autor, que la temática de sus novelas no le atrae, pero resalta esas frases que le han hecho célebre, como la que afirma que la fuerza de la pluma debe prevalecer sobre la de la espada, lo que considera que aun en la actualidad no termina de estar vigente, aunque Luis comenta que no hay que infravalorar el poder de un buen libelo para hundir a la persona a quien va dirigido. Acerca de Pompeya, Pilar menciona que ella también ha visitado las ruinas de la ciudad romana, y recuerda varios detalles de su idiosincrasia, como que las calles estaban hechas a la medida de los carros fabricados en el lugar, que evitaba que otros carros pudieran transitar sus vías obligando a los extranjeros a pagar tributo para usarlas; también habla de un curiosos sistema de señalización de la dirección de los prostíbulos, a través de penes grabados sobre los adoquines; a ello comenta Seve que los penes sustituían a las más ortodoxas flechas, y Luis advierte que estas figuras representaban al dios Príapo, homenajeado por su vinculación con la fertilidad y cuyas representaciones no tenían objetivo pornográfico, ya que sólo se reproducían los genitales masculinos. Finalmente, Pilar recuerda que en la malograda Pompeya las camas eran de piedra y también las propias almohadas, fabricado el conjunto de una sola pieza, y que se ha reconstruido la ciudad con todo detalle, sus instalaciones, cañerías, jardines y cocinas, haciendo que las visitas turísticas sean, amén de evocadoras, muy emotivas.

A Valentín le ha llamado la atención lo de la civilización subterránea, y se hace eco de una cuestión en torno a la novela de Lytton donde se fabula sobre ella: ¿se trata de una obra de ciencia ficción cuyos postulados están quedando obsoletos o es un libro sólo para iniciados?; Valentín comenta que a él su argumento le ha recordado a películas del tipo de Dune o Stardust, y a continuación resalta una reflexión en torno a su literatura, donde se indica que trató de unir temas conocidos y de debate, mezclando teorías como el Darwinismo social con leyendas como la de la Atlántida. Acerca de la trama, Valentín añade que el protagonista está de visita por aquel mundo, y toma nota de sus costumbres, como la de que las mujeres son quienes toman la iniciativa en el cortejo. Concluye subrayando que la civilización que forma este mundo subterráneo se habría visto obligada a desaparecer de la faz de la tierra debido a un diluvio.

Consuelo ha leído Raza futura y comenta que esta novela inspiró al dictador nazi Adolf Hitler, quien durante su encarcelamiento en 1924, sospechoso de un atentado perpetrado en Munich, recibió una visita que le entregó un ejemplar del libro de Lytton, cuya lectura le estimuló para delirar sobre la raza aria y situar la cultura alemana en el centro de una civilización avanzada, necesariamente superior; durante su mandato, entre otros despropósito habría enviado expediciones de arqueólogos en busca de vestigios de la existencia de la población que se describe en la novela, investigando a su vez la vida del autor para encontrar los contactos que le hicieron partícipe de la leyenda, bases de tal revelación; Luis indica que el objetivo principal de todas estas fantasías era algo muy material: legitimar el poder de Hitler mediante el aprovechamiento de la supersticiones populares, lo que explica que durante su visita a España, Himmler mostrara gran entusiasmo por ver el Santo Grial. Consuelo añade que el autor de una reseña publicada en la web, Rafael Mansilla, califica a Lytton de visionario, y entre otros perfeccionamientos de la sociedad descrita, menciona que ante la sobrepoblación se han fijado sólo dos salidas posibles: la emigración y la guerra; al respecto, recuerda que la destrucción ha sido desarrollada hasta el límite por su tecnología, mediante los poderes de una varilla capaz de incendarlo todo alrededor en cuestión de segundos.

Rufino indica que ha pasado de Los últimos días de Pompeya porque la considera una novela muy comentada, y se ha centrado en Zanoni, cuya temática además le parece más interesate; señala que a Lytton se le tiene bien considerado en el ámbito de la literatura gótica, y que su obra es muy desconcertante y no demasiado popular. Acerca de esta versión del mito de la hermandad de los Rosacruz, dice que compuso una novela excelente, de lo mejor que se ha escrito sobre el asunto, y que en su argumento mezcla el ocultismo con el romance, ya que el vínculo que sigue la trama tiene aires románticos. También destaca Rufino que lo sobrenatural se entremezcla con acontecimientos políticos a la altura de la Revolución Francesa; sin embargo, la obra adolece de deficiencias técnicas, debido a que se trata de un género literario en su momento de más reciente gestación.

Maite señala que Lytton fue un niño neurótico y precoz, y que una pintura que contempló en Milán, de Karl P. Briullov, con título homónimo al que puso a su novela, le dio la idea para Los últimos días de Pompeya. Indica que contribuyó al nacimiento de la ciencia ficción como género literario de gran popularidad, y que su teoría de un planeta hueco en cuyo interior habitan civilizaciones humanas, ha servido para inspirar tanto óperas como ciertos contenidos del misticismo nazi. Finalmente destaca Maite que la novela más famosa del autor ha sido la primera inglesa traducida al japonés, que por su obra es evidente que creyó en las ciencias ocultas y que ella, una vez leído el resumen de Zanoni, continúa sin sentirse atraída por el tema de las sectas.

María José indica que es contemporánea de Lytton la creación de la Teosofía, y nombra a Helena Blavatsky, una de las fundadoras de la primera Sociedad dedicada al estudio de esta ciencia esotérica; Luis recuerda que la obra de Blavatsky, Isis sin velo, que califica de cuasierótica, sirve de iniciación mistérica a la doctrina teosófica, y ha sido básica para la penetración de este tipo de conocimientos en España. De regreso a Lytton, María José indica que éste fue el apellido de su aristocrática madre, que el autor adoptó como artístico; y acerca de su carrera política, señala que sus tendencias bascularon entre lo liberal y lo conservador, estabilizándose en esta última postura. Los años transcurridos entre 1827 y 1835 fueron un periodo fructífero para Lytton, quien tocó todos los géneros literarios, incluida la edición de revistas; señala que tuvo inspiración byroniana y recibió duras críticas de Thackeray, con quien se enemistó hasta el final de sus vidas. De su lectura de Los últimos días de Pompeya, María José destaca que es una crónica novelada de los días que preceden a la erupción del Vesubio, con personajes arquetípicos, dos triángulos amorosos y una fatigosa descripción de la ciudad y de los usos y costumbres de la sociedad pompeyana; resalta que estos párrafos son largos y pesados y desvían demasiado la atención del lector. Brevemente nos cuenta el argumento, destacando que el villano de la trama es un sacerdote egipcio muy influyente entre las clases influyentes, y que la erupción coincide con el momento en que el protagonista ha de enfrentarse a la condena a morir en el circo, luchando contra los leones, donde también mide su suerte el líder de los perseguidos cristianos. Por último, María José señala que el autor aprovecha su pluma para mostrarnos sus conocimientos de la cultura latina y de sus dioses.

Deja un comentario

Archivado bajo REUNIONES

George Henry Borrow (1803-1881)

George_Borrow_by_Henry_Wyndham_Phillips

 

EL AUTOR

semblanza biográfica de George Borrow en Wikipedia

sobre George Borrow en Proel

sobre George Henry Borrow en Vidas Gitanas

Homenaje a Borrow / Varios autores en Revista La Luz

 

SU OBRA

Azaña y la Biblia en España en Entrelíneas

George Borrow y el Realismo costumbrista español / Jesús Ferrer Solà en Biblioteca Virtual

George Borrow, el racismo y los gitanos españoles del XIX en Por estos andurriales

Los gitanos que trató Don Jorgito el Inglés / Santiago Belausteguigoitia en El País

Gitanos evangelistas o el triunfo de “don Jorgito, el inglés” / Iván Vélez en Ruedas dentadas

antología de textos de La Biblia en España / George Borrow en Euskomedia

La visión de Compostela de George Borrow en Amics dels Pelegrins a Santiago

 

Deja un comentario

Archivado bajo Ensayo, Literatura inglesa, Relatos, Siglo XIX, Viajes

8 de octubre de 2014: Alice Munro

Reunidxs: Isabel, Lali, Toñi, Rufino, Maite, María José, Consuelo, Seve, Luis, Eugenio, Josefina, Pilar, Pilar G. y Valentín.

Isabel lee los datos biográficos de la autora, que es canadiense y en la actualidad tiene ochenta y tres años; es una de las escritoras más destacadas del presente literario en lengua inglesa, narradora de relatos, la “Chéjov canadiense” según algunos medios. Alice Munro es la decimotercera mujer que gana el premio Nobel de Literatura, y ha estado casada dos veces, conservando el apellido de su primer marido a nivel artístico; su afición a la literatura le viene de su madre, que era maestra.

Isabel ha leído Progreso del amor y le ha gustado, ya que le gustan los relatos cortos; indica que los que forman parte de este libro han despertado su interés y quiere leer algo más de la autora. Destaca que ésta escribe desde el realismo psicológico, mostrando escenas cotidianas de la vida, en un tono muy descriptivo y con continuos cambios de perspectiva temporal, entre el presente y el pasado; señala que Munro maneja con soltura y maestría la narración, que no desvela lo esencial sino los alrededores de la trama, y que ésta suele ambientarse en el mundo rural norteamericano, durante los años cincuenta. Comenta que el director de cine Pedro Almodóvar ha confesado su devoción por la autora, y que en su película La piel que habito, la protagonista lee Escapada; además, la directora canadiense Sarah Polley, en su Lejos de ella (2006), saca un relato de Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio, “Ver las orejas al lobo”, a través de uno de los personajes femeninos, interpretado por la actriz Julie Christie, que lo cuenta (Lali señala que ella ha leído ese relato y es muy bonito): Isabel cuenta que trata de la relación de un matrimonio mayor cuando ella empieza a perder la memoria; añade que es triste pero precioso, y destaca su intensidad humana.

Toñi ha leído algunos relatos de El amor de una mujer generosa, y destaca uno que no habla de amor sexual, sino de solidaridad y comprensión. Dice que el resto de relatos no le han gustado, ya que tiene la sensación de que están a medio terminar, con la intención de que el lector los complete; dice que en general le ha gustado, pero no le ha llenado porque hay que imaginar muchas cosas. También destaca los continuos retrocesos al pasado en la narración, y el tratamiento de la liberación de la mujer que hace la autora.

Rufino ha leído un relato corto a través de Internet y destaca su estilo narrativo, con personajes pasionales, de carácter fuerte pero marcadamente inseguros; indica que las mujeres que aparecen en los relatos de Munro abarcan todas las edades y padecen cierta necesidad por experimentar pasión y alcanzar la libertad, aunque considera que en los muchos matices de la composición termina por diluirse lo que parecía central, en una forma narrativa llena de elipses que a veces son tan tajantes que se corre el riesgo de perder el hilo argumental. Concluye señalando que estos relatos son como un rompecabezas y, como se decía de los cuentos de Borges, tienen “finales sin sorpresa”.

Maite ha leído algunos datos biográficos y una entrevista de Joaquín Ibarburu, y comenta que la obra literaria de Munro muestra pocos acontecimientos, pues se centra en las maneras de vivir la vida; indica que la autora ha tenido muchas trabas para escribir, y que sólo logró cierta estabilidad cuando se casó. También hace hincapié en las discrepancias que la enfrentaron a su madre, y recuerda que se educó en el seno de una familia presbiteriana; añade que recientemente, tras el fallecimiento de su marido, ha anunciado su retirada de la actividad literaria. A la luz de las imágenes vistas por Internet, señala que la autora ha tenido un físico muy agradable, a lo que Luis subraya que lo sigue teniendo; pero Maite cree que no ha envejecido bien, a juzgar por una foto actual. Finalmente resalta que los sentimientos femeninos son el material que con mayor profundidad ha recogido en su vida y así lo muestra en su obra.

María José ha leído relatos de Mi vida querida, situados en Canadá y de marcado carácter autobiográfico; indica que todos resplandecen de ingenio, oficio y naturalidad, y que son capaces de atrapar al lector sin mostrar una acción trepidante ni escenas ni sucesos extraordinarios, transmitiendo cierta sensación de calma y tranquilidad, ante lo que comenta Lali que la procesión va por dentro, e Isabel recuerda que su universo es el cotidiano visto desde una perspectiva psicológica. Acerca de los argumentos de los relatos leídos, María José enumera varios de ellos entre los cuales destacan la historia de una mujer que padece poliomietilis o el de una niña que es temporalmente abandonada por su madre cuando ésta se encuentra en brazos de su amante. Concluye señalando que Munro quedó marcada por culpa de la enfermedad de su madre y que ella cree haber visto un retrato de ésta en un cuento donde aparece como madre de la protagonista una mujer muy estirada.

Consuelo también ha leído Mi vida querida y comenta que son textos muy comprimidos, donde el sexo es fundamental en el desarrollo del desenlace, y que reflejan ciertas situaciones traumáticas como en la historia de una niña de quince años que accede a tener relaciones con su profesor de piano por agradarle. Consuelo señala que la forma de escribir de Munro es muy depurada, pero no encuentra belleza en sus narraciones, a su parecer demasiado escuetas para generar esa sensación. También ha leído Las lunas de Júpiter, que le resulta una obra más sustanciosa, donde destaca la relación con el padre, en el mismo estilo de Mi vida querida pero más desarrollado y claro. En definitiva, los relatos de la autora se pueden considerar dentro de la experiencia costumbrista, con su explicación de vivencia interior que a veces causa contradicciones; en su evaluación, Consuelo dice que no le ha satisfecho la lectura.

Luis comenta que Munro escribe bien, pero sólo en relato corto, y que se han generado problemas en su catalogación como cuentista, discutiéndose si puede alcanzar los niveles de un Chéjov o un Maupassant (con quienes -indica Valentín- se la compara); al hilo recuerda que la dimensión del relato corto es muy concreta y no tiene parangón respecto a la construcción formal de las novelas, y de éstas pone como ejemplo La montaña mágica de Thomas Mann. Sobre sus influencias, señala que tiene a McCullers en la retina, autora que por lo demás mucho más impresionante que Munro; pero que ha confesado que no le gusta Faulkner, y que no se siente capaz de seguir la estela de García Márquez. Dice Luis que la autora ha sido muy conocida en España en los últimos tiempos, gracias principalmente a Muñoz Molina, quien constantemente hace referencia a ella, y también a Molina Foix, sin olvidar que Javier Marías la ha nombrado Condesa en su Reino de Redonda. Finalmente, destaca que recibió una educación anabaptista, lo que explica su obsesión por el sexo como carga que impide la liberación personal.

Josefina ha empezado a leer Las lunas de Júpiter, pero sólo ha llegado hasta el relato del accidente, donde se cuenta la desventura de una pareja que está en una iglesia teniendo relaciones íntimas y afuera sucede la muerte de un niño; comenta que le ha parecido muy trágico (indica Rufino que más bien triste), y que no le ha gustado el tono. Sin embargo, Josefina reconoce que el premio Nobel no se lo deben de haber regalado, a lo que Pilar recuerda que lo de los premios es algo muy relativo. Concluye Josefina indicando que el final de los cuentos está abierto para que te dé qué pensar, pero ella tenía la sensación de quedarse a la mitad.

A Pilar no le ha gustado Munro; comenta que no ha leído mucho de ella, pero cree que lo suficiente, y comparando con lo dicho hasta ahora ha llegado a esa conclusión. Ha leído “Radicales libres” y le parece casi un cuento para niños, por su forma, a lo que Eugenio señala que quizás se trate de la traducción; pero Pilar insiste en que es una historia muy básica e insulsa, en la que llega un ladrón a casa de una mujer y, descubierto por ella, le confiesa que acaba de matar a su familia, a lo que ella responde contándole que ella también en una ocasión envenenó a la ex novia de su marido. Acerca de Munro, Pilar ha leído una entrevista donde la autora dice que sus relatos duran lo que la siesta de sus hijos, que es el momento que aprovecha para escribirlos.

Pilar G. ha leído La vida de las mujeres, ejemplar que le había tocado hace un tiempo en el amigo invisible; lo empezó a leer en su momento pero no lograba coger el hilo y lo dejó, habiéndolo concluido ahora para la sesión. Dice que le ha gustado, pero que deja mucho en el aire. Pone como ejemplo a un personaje, el Tío Bennie, a quien la narradora deja en silencio a la mitad del libro y hasta mucho después no vuelve a recuperarlo; indica que el sexo está siempre presente y lee la reseña de la contracubierta, donde se habla de las relaciones sociales de la chiquilla protagonista; Pilar G. señala que están muy presentes las escenas de iglesia, y que hay muchos detalles que evocan la vida en los pueblos, a lo que Isabel destaca el ambiente rural en los relatos de la autora y Pilar nombra en concreto las granjas donde se desarrolla la vida de sus habitantes.

Valentín señala que la obra de la autora es muy autobiográfica, y lee un titular donde se afirma que “Después de muchos años, el Nobel premia el cuento”; comenta que la narrativa de Munro describe tormentas afectivas a punto de desatarse, y cita un comentario donde se afirma que la autora es un genio en la construcción del relato. Añade que se ha hecho mucho cine basado en sus cuentos, y también menciona su abandono de la práctica escritora, al menos en cuanto a publicar se refiere. Por último, Valentín habla de cierta polémica en torno a su consideración como “novelista apolítica”, ya que en algunos medios se sugiere que si, en vez de ser canadiense, fuera china o camboyana, se habrían resaltado las “metáforas políticas” que contienen sus obras; tras nombrar otros premios Nobel a cuya literatura sí se le han condecorado de connotaciones políticas, y decir que es en el Washington Post donde más se ha insistido en el asunto, denunciando el celo analítico con que se califica a otros autores, abrimos un debate acerca de las influencias políticas en la concesión de los premios Nobel.

Lali ha leído Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio, y comenta que muchos de los cuentos que contiene le han gustado, y que todos tienen un final. Cuenta el argumento de uno de ellos, donde dos chicas adolescentes deciden gastarle una broma a su padre viudo y envían en su nombre una carta a un ama de llaves a quien desea contratar, en la que le confiesa su amor, creando así una situación de enredo que se resuelve en contra de las intenciones de las chicas, cuando el ama de llaves aparece y encuentra al padre enfermo y entonces le cuida y se enamoran; también relata Lali el de una feliz casada que cree firmemente en la fidelidad conyugal hasta que tiene una aventura tras la cual se siente plenamente satisfecha y sin un ápice de remordimientos. En el cuento “Ver las orejas al lobo”, que antes mencionó Isabel, una mujer enferma de alzheimer es ingresada en una residencia por su marido, quien al visitarla al cabo de un mes encuentra que la enfermedad ha avanzado tanto que ella no le reconoce y le trata como si fuera un paciente más; a continuación ella se enamora de otro paciente, lo que hace al marido muy desgraciado pero no evita que deje de visitarla hasta que al otro le dan el alta y entonces ella entra en una profunda depresión que obliga al marido a visitar al otro y pedirle a la mujer de éste que lo lleve a la residencia para dar una alegría a la enferma. Por último, Lali cuenta el relato de una mujer que recibe la violencia y amenazas del marido quien, celoso tras una fiesta en la que ella bailó gustosa con un joven, la presiona hasta hacerle confesar que regaló a su pareja de baile una tarta que ella hizo para la ocasión, que no se comieron y sin embargo había desaparecido. Concluye Lali comentando que los relatos de Munro se basan en la vida rutinaria, que tratan en muchas ocasiones de la soledad y la incomunicación, que todos contienen algo de la propia autora y que en algunos hay cosas encubiertas que hay que descubrir leyendo entre líneas.

Deja un comentario

Archivado bajo REUNIONES

Edward Bulwer Lytton (1803-1873)

edward_bulwer_lytton_yel

EL AUTOR

datos biográficos de Edward Bulwer-Lytton en Wikipedia

perfil de Sir Edward Bulwer-Lytton en Emocer Ediciones

 

SU OBRA

 

Pompeya eterna: una ciudad romana en el cine y la novela histórica / Mirella Romero Recio en Universidad de Sevilla

texto de Los últimos días de Pompeya / Edward Lytton en Universidad de Málaga

 

acerca de Zanoni / Edward Lytton en El espejo gótico

acerca de Zanoni / Edward Lytton, por Iván Elvira en Studia Hermética

estudio completo en pdf [descarga automática]

texto de Zanoni / Edward Lytton en Centro Cultural Rosacruz Puerto Ordaz

 

acerca de La raza venidera / Edward Lytton, por Jorge Oscar Rossi en Quintadimensión

Distopías de fin de siglo (II): Vril, el poder de la raza venidera / Edward Bulwer-Lytton en Papel en blanco

texto de La raza futura / Edward Lytton en Centro Cultural Rosacruz Puerto Ordaz

 

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura inglesa, Novela

Alice Munro (1931-)

wood-munro

LA AUTORA

acerca de Alice Munro en Wikipedia

Alice Munro: Premio Nobel 2013 en Conselleria d’Educació, Cultura i Esport-Generalitat Valenciana

Alice Munro gana el Nobel de Literatura por su maestría en los cuentos / Winston Manrique Sabogal en El País

Alice Munro: Guía de Lectura en Biblioteca de Vega-La Camocha

Lejos de la vida literaria, dentro de la literatura / Gerardo Piña en Universidad Autónoma Metropolinata

 

SU OBRA

texto de Las lunas de Júpiter / Alice Munro en Secretaría de Educación de Guanajuato

Alice Munro: El dominio del cuento / Mónica Carbajosa en Universidad Complutense de Madrid

Exploración de un género literario: los relatos breves de Alice Munro [pdf] / Mª Jesús Hernáez Lerena en Dialnet

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura canadiense, Relatos, Siglo XX

Shakespeare y las palabras / LALI

 

La fuerza del teatro de Shakespeare radica, sin duda, en el uso que hace del lenguaje. No es de extrañar que así sea, pues en aquella época, el teatro se basaba en la palabra. El espectador tan solo contaba con la voz del actor para entrar en el drama y gozar con él. Pero es que además, Shakespeare era un fanático, un vicioso del lenguaje. Más que las tramas, le interesaban las frases que iba a utilizar para construirlas. Le encantaba hablar por el puro gusto de hablar, de iluminar las cosas con las palabras, y retorcer los anillos del lenguaje. Hay en sus obras constantes juegos y metáforas de fuerza arrolladora. Esta es la opinión de José María Valverde, buen conocedor de la obra del gran escritor inglés.

La gente conoce más a Romeo y Julieta como amantes, que el Romeo y Julieta de Shakespeare. Todo el mundo se sabe la historia, y conoce de cerca a la pareja de enamorados porque, además, en cada pueblo y en cada cultura, se ha dado un caso similar. Esta obra ha sido siempre una de las más populares del dramaturgo británico, tanto en el teatro como en las numerosas adaptaciones al cine, al ballet y a la ópera. En mi opinión, el texto tiene una altísima calidad poética, y una construcción dramática trepidante, pero muy bien medida.

Más allá de su cruel moraleja socio-familiar, la obra queda por encima de todo como un dolido canto a la naturaleza del amor, hermosamente expresada en el verso de Romeo del primer acto: ”Como el humo el amor, como el vaho de un suspiro”.

Deja un comentario

Archivado bajo NUESTRAS EXPRESIONES